¿LOS DIENTES DICEN MÁS QUE LAS PALABRAS?

Rodríguez Mireles Leopoldo.

Rev. y Corr. Diego R. Andrade Arce.

INTRODUCCIÓN

En el presente texto se realizara un ensayo de acercamiento a la técnica o ciencia dental que se ocupa de la identificación por esta vía.   Se verán algunas  de las aportaciones que realizó Óscar Lozano y Andrade (1)  al campo de la criminalística en nuestro país.

Posteriormente se abordara la que es considerada su mayor aportación al conocimiento criminalísticos en nuestro país, la estomatología o para mayor precisión Odontología Forense, conociendo de cómo fue introducida a nuestro país.  Se hará un breve análisis sobre las ventajas y las desventajas de este método de identificación.

ESTOMATOLOGÍA u ODONTOLOGIA FORENSE EN MÉXICO

La estomatología forense como tal, era practicada debidamente por los médicos dependientes del Servicio Médico Forense del D.F., del Tribunal Superior de Justicia del D.F. o por los peritos designados por parte de la Procuraduría General de Justicia del D.F. (Lozano y Andrade 2006) De hecho para el año de 1970 solo existían dos tesis relacionadas con la odontología forense, una era de José Luis Romero y la otra era de Óscar Lozano. (Pantoja Rojas s.f.)

(Azteca Noticias s.f.)

Se debe mencionar que la odontología forense también es conocida como estomatología forense, con la particularidad que esta última contempla un número mayor de órganos que estudia.

DESARROLLO

En el quehacer criminalístico actualmente existen diferentes métodos y técnicas para lograr la identificación de personas, algunas de ellas con cierto arraigo, de estas la estomatología forense podría ser considerada como una de las más recientes y que ha mostrado cierto desarrollo, no tanto como en otros países (por ejemplo Estados Unidos), pero que se encuentra presente como uno de los métodos más adecuados cuando se trata de identificar cadáveres. Como menciona el doctor Lozano en su libro “Estomatología Forense” este método presenta ciertas ventajas sobre otros que son más utilizados al momento de realizar labores de identificación de cadáveres, sobre todo en aquellos casos en los que el rostro del fallecido queda irreconocible debido a diferentes circunstancias.

Una de las más grandes contribuciones         que     realizo            el         doctor Lozano a la criminalística en nuestro país  fue el de establecer a la estomatología u odontología forense como un método sumamente fiable para la identificación de cadáveres ya que al basarse en los restos óseos para dar con la identidad de la persona era menos probable que se pudiera generar un falso positivo.

(Universidad Autónoma de México, s.f.)

 

Ventajas principales

Además este método, a diferencia de otros, permite realizar la identificación de personas que han fallecido muchos años atrás, de hecho es bastante utilizado por los antropólogos para realizar la reconstrucción facial de personajes históricos.

También se hace referencia a que este método requiere de un trabajo interdisciplinario. Este método nos presenta grandes oportunidades en el campo de los sistemas de identificación ya que para realizar la identificación de los cadáveres solo es necesario el tener la estructura dental del cráneo, este nos permitirá tener un mayor rango de éxito al momento de realizar la labor de identificación de personas.

Este método también puede ser utilizado para la determinación de la identidad de las personas vivas, sin embargo no es muy utilizado debido a que, como se mencionó anteriormente, hay otros métodos de identificación utilizados con mayor frecuencia, además de que en el caso de la identificación de personas vivas resultan ser más prácticos y, sobre todo, más rápidos al requerir menor tiempo de estudio.

(Juan Vucethich, Instituto de Capacitación Criminalística, s.f.)

Desventajas primarias

Ahora si bien se han mencionado las ventajas que tiene este método, también presente varias desventajas, y muchas de ellas no son debido al método en sí, sino de las bases de datos inexistentes en nuestro país.

Por ejemplo tomemos a los Estados Unidos, en aquel país las instituciones encargadas de la investigación criminal poseen bases de datos muy grandes de placas dentales, estas placas son obtenidas de todas aquellas personas que ejercen la odontología (las placas dentales tomadas a los pacientes son ingresadas a una base de datos la cual puede ser consultada por las diversas autoridades que así lo requieran).

Gracias a esto en muchas ocasiones cuando los demás métodos de identificación fallan o no dan resultados lo suficientemente satisfactorios se recurren a esta basta base de datos.

A diferencia de nuestro vecino del norte en México no existen bases de datos extensas, de hecho hasta donde se sabe en nuestro país las bases de datos existentes son bastante limitadas o no existen ni de forma municipal, estatal y menos nacional.

Por lo que se tiene que recurrir a dentistas particulares o del sector salud en casos específicos, por  ejemplo cuando los odontólogos toman placas dentales a sus pacientes estos las conservan durante el tiempo que el paciente este en tratamiento, una vez concluido este las placas son devueltas a los pacientes o son destruidas.

Por lo que muchas veces resulta impráctico o a destiempo cualquier intento de uso, ya que no existe un tiempo ni la obligación por parte del profesionistas de conservarlas.

El que ocurra esto es debido a que este método no es muy utilizado, de hecho se siguen utilizando principalmente otros como la dactiloscopia o el ADN antes que la estomatología, esto en la mayor parte de los estados en nuestro país, no así en el Distrito Federal, hoy Ciudad de México,  donde esta está considerada en sus reglamentos como una de las especialidades que forman parte de los Servicios Periciales. Sin embargo, tampoco se cuenta con una base de datos formal.

CONCLUSIÓN

Podemos decir que es un método relativamente reciente en nuestro país (inicia en la década de los 70s) es por esto que no tiene tanta difusión como otros, sin embargo esto no significa que no sea igual de útil, lo que hace falta es fortalecerlo y que las diversas instituciones encargadas de la investigación criminal así como también las educativas busquen formas de mejorar este método. Normar el ejercicio del profesionista dental, es decir abordar el tema de forma mucho más profesional por parte del estado.

De hecho este no solo es útil para las ciencias forenses sino también para otros campos como la antropología (que cabe decir también cuenta con una rama forense).

Es muy interesante está especialidad, sobre todo cuando adicionalmente es utilizada para la reconstrucción facial en el campo de la antropología.

Por último cabe señalar que desde hace al menos 10 años, en  nuestro país se han incrementado numerosamente los desaparecidos y asesinados por temas como el narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de órganos, etc.

Y si bien se ha incrementado la inversión del dinero público, poco se ha dicho de la forma en utilizarse, siendo el tema de estudios, análisis, bases de datos, institutos autónomos de servicios periciales, etc. lo que la clase política desconoce o no quiere involucrarse realmente y que objetivamente hace falta para el México de Hoy pero principalmente para el del Mañana.

(1) Óscar Lozano y Andrade nació el 26 de diciembre de 1946 en la Ciudad de México. Nieto del General Alberto Lozano e hijo del General Óscar Lozano González. Egresa de la Universidad Nacional Autónoma de México con el título de cirujano dentista; posteriormente realiza una especialidad en ciencias forenses en la Tulane University en Nueva Orleans, Estados Unidos. A su regreso a México ingresa a los servicios periciales de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal como perito en Odontología Forense´, además fue el creador del Departamento de Odontología Forense del Servicio Médico Forense del Distrito Federal. Llega a la ciudad de Querétaro el 18 de marzo de 1986 por invitación del ex Procurador de Justicia Francisco Guerra Malo para ocupar la plaza de Director General de los Servicios Periciales. (González López 2015)

A lo largo de su vida fue participe en la investigación de casos que tuvieron bastante ruido tanto entre la población queretana así como también a nivel nacional, el primero fue el de Claudia Mijangos “La hiena de Querétaro”, el segundo fue la captura de Daniel Arizmendi López alias “El mochaorejas”.

Además de desempeñarse en el ámbito pericial también tuvo un gran desarrollo en el ámbito académico, fue catedrático en la Universidad Cuauhtémoc campus Querétaro y campus Puebla, así como también de la Licenciatura en Criminología de la Universidad Autónoma de Querétaro.

Fallece el 28 de octubre del 2014 en la Ciudad de México.

  • LEOPOLDO RODRIGUEZ MIRELES, es egresado de la Universidad Autónoma de Querétaro de la Licenciatura en Criminología, generación 2012-2016.
  • DIEGO RAFAEL ANDRADE ARCE, es Perito Auxiliar del Poder Judicial en diversas especialidades, ha cursado especialidades y maestrías, diplomados, imparte cursos, es fundador de PERITOS INCUS y del Colegio de Auxiliares de Justicia del Poder Judicial.

 

BIBLIOGRAFÍA

Azteca Noticias. s.f.

http://www.aztecanoticias.com.mx/notas/seguridad/135461/tecnicas-yavances-de-la-medicina-forense (último acceso: 26 de enero de 2016).

González López, María Aceneth. «In Memoriam: Dr. Óscar Lozano y Andrade.» Profilaxis. Criminología y Procesos de la Cultura, 2015: 6-7.

Juan Vucetich. Instituto de Capacitación Criminalística. s.f.

http://www.criminalisticaros.com.ar/cursos-a-distancia/ (último acceso: 26 de enero de 2016).

Lozano y Andrade, Óscar. Estomatología Forense. México, D.F.: Trillas, 2006.

Pantoja Rojas, Rogelio. Revista ex lege electrónica. s.f.

http://bajio.delasalle.edu.mx/delasalle/revistas/derecho/numero_12/maestro s_estomatologia.html (último acceso: 26 de enero de 2016).

Universidad Nacional Autónoma de México. s.f.

http://www.odonto.unam.mx/index.php?IDPagina=diplo_forense (último  acceso: 26 de enero de 2016).

Wikipedia. s.f.

https://es.wikipedia.org/wiki/Claudia_Mijangos_Arzac (último acceso: 26 de enero de 2016).

Wikipedia. s.f.

https://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Arizmendi_L%C3%B3pez (último acceso: 26 de enero de 2016).

LA FALSIFICACIÓN DE OBRAS DE ARTE TIENE LOS DÍAS CONTADOS.

Cuando en 2013 el FBI entró en la casa de Pei-Shen Quian, un artista callejero chino de 73 años que vivía en Queens (Nueva York), no imaginaban que estaban a punto de descubrir al mayor falsificador mundial de arte de las últimas décadas. Con la única ayuda de unas fotografías de pinturas famosas, copió decenas de obras maestras con las que timó más de 70 millones de euros a coleccionistas de todo el mundo.

Cuando en 2013 el FBI entró en la casa de Pei-Shen Quian, un artista callejero chino de 73 años que vivía en Queens (Nueva York), no imaginaban que estaban a punto de descubrir al mayor falsificador mundial de arte de las últimas décadas. Con la única ayuda de unas fotografías de pinturas famosas, copió decenas de obras maestras con las que timó más de 70 millones de euros a coleccionistas de todo el mundo.

Esos restos biológicos se colocan primero en una etiqueta que va pegada al cuadro o escultura. El contacto hace que, con el tiempo, esa información genética acabe transfiriéndose por sí sola a la obra. De esta forma, aunque alguien quite la etiqueta, cada pieza llevará siempre consigo impresa una firma biológica invisible. Bastará un sencillo análisis para comprobar en la base de datos su autenticidad.

Según sus creadores, el sistema hace imposibles las falsificaciones ya que si alguien intentara copiar ese ADN para ponérselo a otra pieza, dejaría inevitablemente marcas microscópicas en la obra que delatarían el intento de fraude.

Barajaron incluir ADN del artista pero lo descartaron por ser poco seguro. Un delincuente podría seguirle hasta una cafetería para coger su taza con saliva.

En un principio los investigadores barajaron la posibilidad de incluir el ADN del propio artista como firma, sin embargo descartaron la idea por ser poco segura. Cualquier delincuente podría conseguir la información genética de un pintor: bastaría con seguirle hasta una cafetería para coger su taza impregnada de saliva o hacerse con uno de sus cabellos. La creación en el laboratorio de un ADN sintético evita además otro peligro, según cuenta Mercedes Alemán, directora del centro de investigación genética Cefegén: “El ADN de una persona contiene información muy privada, como la propensión a ciertas enfermedades, e incluirlo en cada obra atentaría contra la intimidad del artista”.

Para los expertos, sin embargo, el sistema genera algunas dudas. La doctora Alemán confirma que crear ADN “artificial” en el laboratorio es relativamente sencillo de hacer, pero no ve claro cómo lograrán conservarlo a largo plazo:

“Los restos biológicos impregnados en la obra tienen que estar muy protegidos si se quiere que duren muchos años. Si alguien toca esa zona podría contaminar la muestra y resultar imposible de analizar”.

Rafael Canogar, uno de los principales representantes del arte abstracto español y víctima de varias falsificaciones, asegura que estaría dispuesto a introducir este nuevo sistema en sus cuadros:

“Hoy día la tecnología permite falsificarlo todo, así que si ayuda a terminar con ese mercado negro, bienvenido sea. Especialmente si no deja ninguna marca en la obra”.

El proyecto, aún en desarrollo, tiene previsto ponerse en marcha en 2016 y ha sido financiado con 1,7 millones de euros por la empresa ARIS, especializada en asegurar obras de arte. La falsificación supone un problema cada vez más preocupante y que cuesta miles de millones de euros a los profesionales del mercado del arte. Según el Global Centre for Innovation, entre el 25% y el 40% de las obras de arte que se venden en todo el mundo resultan ser falsas y la cifra crece sin parar por culpa de las nuevas tecnologías.

Según Mercedes de Miguel, directora de la casa de subastas madrileña Segre, ha mejorado tanto la calidad de las copias que los expertos lo tienen cada vez más difícil para garantizar la autenticidad de un cuadro:

“A veces un especialista reputado dice que tu obra es auténtica, pero luego aparece otro que lo niega. Eso genera una incertidumbre que hace que no podamos ponerlo a la venta. Con el ADN el problema se resolvería en segundos”.

El precio de cada firma de ADN será de 130 euros, extremadamente barato según de Miguel:

“A nosotros nos puede costar hasta 3.000 euros conseguir un certificado de autenticidad. Por no hablar de cuadros de primer nivel mundial. Con ellos salir de dudas llega a valer millones en estudios e informes”.

Pese a todo, Canogar, artista veterano, se toma la noticia con calma:

“Me recuerda mucho a El Greco, que ya en el siglo XVI utilizó su huella dactilar como firma en uno de sus cuadros”.

Aquello no evitó que lo falsificaran, así que el tiempo dirá si el ADN es la solución definitiva.